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Caldo de verduras casero: receta base y cómo aprovechar restos

Receta de caldo de verduras casero sabroso: qué verduras usar y cuáles evitar, cómo aprovechar pieles y restos, tiempos de cocción y cómo congelarlo.

La receta

Raciones
8
Preparación
15 min
Cocción
50 min
Total
65 min
Dificultad
fácil

Ingredientes

  • 2 cebollas (con su piel, bien lavada)
  • 2 zanahorias
  • 2 puerros (con parte de la zona verde)
  • 2 ramas de apio
  • 1 nabo o 1 chirivía (opcional)
  • Unos tallos de perejil
  • 1 hoja de laurel y 6 granos de pimienta negra
  • 2,5 litros de agua fría
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Elaboración

  1. Lava bien todas las verduras y córtalas en trozos grandes. No hace falta pelarlas.
  2. En una olla grande, dora ligeramente las cebollas y las zanahorias con el aceite 5 minutos a fuego medio.
  3. Añade el resto de verduras, las hierbas y la pimienta, y cubre con el agua fría.
  4. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece a fuego suave 45 minutos, sin tapar del todo.
  5. Cuela el caldo presionando ligeramente las verduras. No lo sales: hazlo cuando lo uses.

Un buen caldo casero da un sabor muy diferente a sopas, arroces, cremas y guisos, y además es una forma excelente de aprovechar restos de verdura que de otro modo acabarían en la basura.

Las verduras que funcionan

La base clásica es cebolla, zanahoria, puerro y apio. Aportan dulzor y profundidad. A partir de ahí, puedes sumar:

  • Tallos de perejil o cilantro.
  • Chirivía, nabo o colinabo.
  • Champiñones o sus pies: dan un sabor más intenso y “carnoso”.
  • Hinojo, en pequeña cantidad.
  • Un tomate, para un toque ácido y de color.

Las que conviene evitar o usar con moderación

  • Coles, brócoli y coliflor: dan un sabor fuerte y un olor sulfuroso que domina todo.
  • Patata: enturbia el caldo con su almidón.
  • Remolacha: lo tiñe todo de rojo.
  • Pimiento verde: en exceso, puede amargar.

Cómo aprovechar restos: la bolsa del caldo

Guarda en una bolsa en el congelador las pieles de cebolla, puntas de zanahoria, la parte verde de los puerros, tallos de hierbas y recortes de apio. Cuando la bolsa esté llena, ya tienes la base para un caldo. Asegúrate de que todo esté bien lavado y en buen estado: nada mohoso ni estropeado.

Claves para un caldo sabroso

  • Agua fría al principio: extrae mejor el sabor de las verduras.
  • Dorar algunas verduras antes de añadir el agua aporta un sabor más profundo y un color más dorado.
  • Hervor suave. Si hierve a borbotones, se enturbia.
  • No más de una hora. A partir de ese tiempo, las verduras ya no aportan más sabor y algunas empiezan a amargar.
  • Sin sal. Así podrás usarlo para cualquier receta y reducirlo sin que quede demasiado salado.

Conservación

  • Nevera: 4–5 días en un recipiente cerrado.
  • Congelador: hasta 3 meses. Congélalo en recipientes de distintos tamaños o en cubiteras, para usar solo lo que necesites.

Si lo congelas en tarros de vidrio, deja al menos 2–3 cm libres arriba: el líquido se expande y el cristal podría romperse.